Neuropsicología y cerebelo

CEREBELO Y COGNICIÓN

Me parece, por no decir seguro, que el cerebelo recibe poca atención por parte de la neuropsicología en comparación al cerebro o al tronco. A veces queda un poco olvidado, y se dan por sentadas algunas cuestiones que deberían ser revisadas. Además, no sólo se olvida su presencia, sino que también se menosprecia su participación en las tareas cotidianas del Sistema Nervioso Central que nos permiten relacionarnos de forma eficiente con nuestro entorno, decimos: “ah, el cerebelo y su función en el control y coordinación motora”. La sentencia resulta cierta aunque incompleta, digan lo que digan algunos manuales de neurociencia, limitando así sus funciones.

Hace unos veinte años que desde la neurociencia en general, mediante estudios anatómicos, de lesionados cerebelosos, y el empleo de técnicas de neuroimagen (RM, PET, SPECT), se viene conociendo la participación del cerebelo en la regulación emocional y en las funciones cognitivas de alto nivel. En esta entrada, me limitaré a los aspectos cognitivos, pero también se estudia la participación del cerebelo en la psicopatología, por ejemplo en la esquizofrenia, y en trastornos como el TDAH y el autismo, aunque no entraré en ellos por razones de concreción y espacio. A partir de esos estudios, se han ido derivando conocimientos que mostraban la amplitud de conexiones estructurales y funcionales entre cerebro y cerebelo, y que no sólo se circunscribían a las regiones sensoriomotoras corticales y subcorticales, sino que se extendían por buena parte del cerebro, recibiendo aferencias desde áreas de asociación del córtex prefrontal dorsolateral y dorsomedial, región parietal superior, inferior y posterior, región temporal superior, córtex parahipocampal posterior,  giro cingulado, y colículos superiores. Devolviendo eferencias a estas regiones a través del tálamo. Aún no se llega a saber con seguridad si estas conexiones cerebro-tálamo-cerebelo forman un circuito anatómico  y funcional cerrado o completo.cerebro

Hay más vías y redes de conexión entre cerebro y cerebelo de las que he nombrado antes, sin embargo, es la existencia de estas conexiones la que hace pensar que el cerebelo participa de alguna forma en el funcionamiento cognitivo. De hecho, paso a paso diversos estudios han ido sumando y ampliando el rango de funciones cognitivas superiores y subprocesos de las mismas en las que participa el cerebelo, como las funciones ejecutivas, funciones visuoespaciales, memoria, atención y lenguaje. El papel que se le otorga al cerebelo en relación con las funciones cognitivas es similar al que tiene en el control motor, es decir, de la misma forma que se le relaciona con los procesos de temporalización interna, regulando la velocidad, la fuerza, el ritmo, y la precisión de los movimientos, también podría controlar la capacidad, la consistencia y velocidad de los procesos cognitivos, mediante la normalización y equiparación de la realidad con la percepción de la misma, corrigiendo errores de pensamiento y comportamiento. Es decir, trabaja constantemente ajustando o corrigiendo pensamiento y acción, creando secuencias de acción con el fin de alcanzar el objetivo de la tarea en curso. De esto último, surge el concepto de “dismetría” del pensamiento. Cuando se produce un daño cerebelar, lo que ocurre no es que la función cognitiva se pierda, como ocurre por ejemplo, con un daño cortical, si no que aparece una dismetría o dificultad en el control, detección y corrección de errores en los procesos cognitivos que permiten llevar con normalidad acciones y pensamientos. En concreto, para la temporalización interna son esenciales los hemisferios laterales del cerebelo, así como las partes mediales lo son para la ejecución motora, en el cerebelo también hay división anatomofuncional.

Dejaré a un lado los hallazgos de los estudios de neuroimagen, que muestran indicios de participación del cerebelo en la realización de distintas tareas cognitivas, para centrarme en los estudios con pacientes con daño cerebeloso, a partir de los cuales se han extraído una serie de posibles déficits en varias funciones cognitivas. Los enumero a continuación agrupados por función.

LENGUAJE:

  • Errores en la composición sintáctica
  • Disartria
  • Mutismo
  • Agramatismo, por déficit o enlentecimiento en el procesamiento temporal del lenguaje, la estructura de la frase decae de la memoria operativa. Reducción longitud de las frases.
  • Errores por omisión de vocablos
  • Errores en la conjugación de los verbos
  • Afasia transcortical motora, por pérdida de impulsos excitatorios a través de la vía   dentotalámica sobre prefrontal izquierdo.
  • Tarea de generación asociativa de palabras.
  • Disprosodia
  • Anomia

ATENCIÓN:

  • Enlentecimiento en la velocidad de procesamiento de la información
  • Alteración en la capacidad de realizar cambios voluntarios rápidos y precisos de foco atencional entre estímulos de diferente modalidad sensorial, por ejemplo, de auditivos a visuales.
  • Enlentecimiento en la orientación atencional a estímulos ipsilateralmente
  • Atención sostenida, más afectada atención a estimulación visual

HABILIDADES VISUOESPACIALES:

  • Imaginación mental. Dificultad para girar figuras u objetos mentalmente
  • Alteración del razonamiento visuoespacial.

FUNCIONES EJECUTIVAS:

  • Razonamiento conceptual.
  • Solución de problemas.
  • Razonamiento abstracto
  • Memoria de trabajo, en mayor medida afectada la modalidad verbal
  • Disminución de la fluencia verbal, más acusada fluencia fonética.
  • En cuanto a la flexibilidad mental, la planificación, y la inhibición se han encontrado resultados contradictorios

MEMORIA:

  • Déficits en la memoria a corto y largo plazo
  • Dificultades en el Aprendizaje asociativo
  • Déficit en la memoria procedimental/aprendizaje procedimental.
  • En evocación de recuerdos autobiográficos
  • Alteración de la memoria por reconocimiento, no específica de la modalidad estimular.
  • Alteración de la memoria espacial

No todos estos déficits están refutados, aún hacen falta estudios  que corroboren algunos de los hallazgos encontrados a fecha de hoy. Esto tampoco quiere decir que no haya más déficits que aún no se hayan encontrado. Este es un campo donde aún quedan muchas cuestiones por confirmar y otras por descubrir. Desde la clínica, debido en parte a la creciente atención sociosanitaria al daño cerebral, se podrían recoger datos sobre las alteraciones cognitivas y las dificultades en la vida diaria que muestran los pacientes con daño cerebelar focal. Junto a esto, las nuevas técnicas de neuroimagen, como la Imagen de Tensor de Difusión o el Fiber-Traking de Alta Resolución, en combinación con las técnicas funcionales tradicionales, nos podrían ayudar a descubrir los detalles de las conexiones cerebro-cerebelo, y en última instancia, el funcionamiento global y coordinado del Sistema Nervioso Central.

cerebelo                                                                                                      Fdo: http://www.neurobase.es

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5 respuestas a Neuropsicología y cerebelo

  1. Roxana B. dijo:

    Excelente artículo!, muchas gracias!

  2. Francisco kuri dijo:

    Extraordinario. Sintomatologia completa. Muy poca importancia de los neurólogos y neurocirujanos a la función cognitiva-afectiva de lóbulos posteriores y vermis.

  3. Elisa Espinosa dijo:

    Clarísismo¡¡¡ gracias¡.

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