ACCIDENTE CEREBROVASCULAR, ICTUS, DERRAME, APOPLEJÍA…

Todos los nombres del título no son exactamente lo mismo aunque a veces se usan como si lo fueran, en cualquier caso, y para evitar confusiones en esta entrada usaré el término “Ictus”. El ictus es el principal componente de la enfermedad cerebrovascular junto con el ataque isquémico transitorio, esto quiere decir que hay otros tipos enfermedades cerebrovasculares, pero no los voy a tratar aquí. Para hacernos una idea de la dimensión del problema de salud que suponen los ictus apuntaré que suponen la primera causa de discapacidad y dependencia, la primera causa de muerte en mujeres y la segunda en hombres, además de ser la segunda causa de demencia tras la Enfermedad de Alzheimer, en España.

La entrada de hoy no es sobre neuropsicología, o al menos no es de neuropsicología clínica estrictamente hablando, aunque entra en el terreno de un neuropsicólogo. Además de la atención e investigación sobre el daño cerebral, tenemos otras tareas importantes, como son la difusión del conocimiento y la promoción de la salud, la salud del cerebro.

Hay dos motivos por los que escribo esta entrada, uno porque el neuropsicólogo también tiene la obligación de hacer promoción de la salud, o prevención primaria sobre los temas de salud que le atañen, y dos, porque cada día me sorprendo más a causa de la poca o poquísima información que la población en general, de cualquier edad, e incluso de diferente nivel socioeconómico y cultural, tiene sobre los accidentes cerebrovasculares (ACV) y todo lo que les rodea. Aquí se abordarán varios temas, por un lado, expondré los signos de alarma que nos indican que podemos estar ante alguien que está sufriendo un ictus y, brevemente, los principales factores o hábitos de riesgo asociados al ictus (todo esto se puede encontrar en muchas otras páginas de internet), y por otro lado, también brevemente, trataré las consecuencias que implican sufrir un ictus. Para más información pueden consultar con un neuropsicólogo, que seguro estará encantado de ofrecérsela.

Ya sabemos que el tiempo es cerebro cuando alguien sufre un ictus, es decir, el tiempo que transcurre entre el ictus y la asistencia médica es fundamental, hasta tal punto que un retraso al recibir dicha atención se puede traducir en un mayor número y gravedad de las secuelas, e incluso llegar a marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Por eso es fundamental saber reconocer los signos de la ocurrencia de un ictus, como se puede leer en muchos sitios, cuantas más páginas lo publiquen mejor. Estos signos son:

– Pérdida de fuerza en la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo, de inicio brusco.

Trastornos de la sensibilidad, sensación de «acorchamiento u hormigueo » de la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo, de inicio brusco.

Pérdida súbita de visión, parcial o total, en uno o ambos ojos.

Alteración repentina del habla, dificultad para expresarse, lenguaje que nos cuesta articular y ser entendido por quien nos escucha.

Dolor de cabeza de inicio súbito, de intensidad inhabitual y sin causa aparente.

Sensación de vértigo intenso, inestabilidad, desequilibrio o caídas bruscas inexplicadas, si se acompañan de cualquiera de los síntomas descritos con anterioridad.

También se debe remarcar que estos signos pueden ser transitorios, es decir, aparecen momentáneamente pero al poco desaparecen. Pero incluso si desaparecen, se debe acudir urgentemente al hospital ya que has sufrido un ictus y hay muchas posibilidades de que vuelva a ocurrir, incluso con más fuerza. Es muy mala idea pensar o recomendar “échate un rato en la cama a ver si te encuentras mejor al levantarte”.

Hasta aquí estamos todos de acuerdo, al igual que en el siguiente punto.

Los factores de riesgo del ictus se suelen diferenciar entre modificables o no modificables, sin entrar mucho detalle en ellos, estos son:

Factores no modificables:

  • Edad, a partir de los 55 años ya comienza a aumentar la probabilidad de sufrir un ictus, pero es a partir de los 65 cuando el riesgo es mayor.
  • Sexo, en porcentaje la incidencia de ictus en hombre es mayor, pero en número absoluto es mayor en mujeres.
  • Raza.
  • Antecedentes familiares, la historia de ictus en familiares de primer grado es un predictor independiente para la ocurrencia de ictus.

Factores modificables:

  • Hipertensión arterial (HTA). Es con diferencia el principal factor modificable para el ictus, pero por suerte es también sobre el que mejor se puede actuar. Entre el 60 o el 75% de los ictus pueden estar relacionados con la hipertensión arterial, incluso en sujetos jóvenes a partir de los 35 años. Luego, parece una buena idea hacerse controles periódicos de la tensión arterial y curarse en salud.
  • Cardiopatías. Junto con la HTA es el otro factor de riesgo no modificable más determinante, especialmente, la fibrilación auricular.
  • Tabaquismo. En este hay poco que comentar, las consecuencias de fumar ya se saben.
  • Diabetes.
  • Dislipemia. Se refiere a las alteraciones del colesterol y los triglicéridos.
  • Obesidad.
  • Sedentarismo.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Hay algunos otros pero están menos documentados y no los incluiré.

En conclusión, cuanto mayor se hace uno más riesgo de sufrir un ictus. Contra esto poco se puede hacer, sin embargo, no todo está en manos del tiempo o del  azar, ya que son muchos los estudios que nos dicen que llevar una vida saludable no sólo disminuye el riesgo de sufrir un ictus, sino que aumenta la calidad de vida. Recientemente se ha publicado un artículo que concluía que caminar reduce el riesgo de ictus, en concreto, decía que caminar menos de 4 horas semanales no tenía apenas efecto, sin embargo, a partir de 4 horas o más de ejercicio físico semanal (ojo, junto a otras conductas saludables) reducía proporcionalmente el riesgo de sufrir un ictus. Ya se sabe, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.

Ahora le toca a la parte del neuropsicólogo, que es dónde suelo discrepar o enervarme cada vez que leo información sobre ictus en los medios (deformación profesional). Suponemos que desafortunadamente hemos sufrido un ictus, y ¿ahora qué? Pues sufrir un ictus en España es entrar en una zona de incertidumbre y desconocimiento, dónde la información brilla por su ausencia, y  el paciente y a la familia empezarán a dar palos de ciego tratando de saber qué deben hacer una vez les dan el alta hospitalaria, esto en el mejor de los casos, porque en el peor, este desconocimiento les lleva a creer que ya se ha hecho todo lo posible en la rehabilitación de su familiar y se quedan en casa, sin acudir ni recibir ninguna atención especializada más. No consigo entender cómo es tan difícil hacer llegar a los interesados la información que tenemos sobre la rehabilitación en la fase postaguda, es decir, sobre qué hacer, dónde acudir, o qué recursos públicos o privados dispone un paciente para recibir la atención rehabilitadora que necesita. No son pocos los familiares (cargando una mezcla de sentimientos de desamparo, responsabilidad, y angustia) que llegan a mi consulta, y una de las primeras preguntas que me hacen es ¿estoy haciendo lo correcto para ayudar a mi familiar? O ¿qué puedo o debo hacer? No saben ni dónde ni a quién acudir, es frustrante para todos.

Desde aquí defenderé y publicaré que un paciente tras un ictus necesita una intervención rehabilitadora llevada a cabo por un equipo inter o transdisciplinar compuesto por (como mínimo) Logopeda, Terapeuta Ocupacional, Neuropsicólogo, Fisioterapeuta, Médico Rehabilitador, y Neurólogo. Cada uno aportará su trabajo en función de las necesidades específicas de cada paciente, sin olvidar que estos profesionales estarán especializados, mediante la correspondiente formación académica, en la atención particularísima que requiere un paciente con daño cerebral. Este equipo está en disposición de ofrecer una adecuada rehabilitación al paciente, y no sólo en la fase de ingreso hospitalario, dónde a lo sumo en un hospital cualquiera el paciente recibe las visitas del médico rehabilitador y el fisioterapeuta, sino en la fase postaguda,  es decir, una vez que se abandona el hospital, y si me apuran en la fase crónica, ya que nunca es tarde para actuar sobre o junto a un paciente con daño cerebral para tratar de hacerle la vida más fácil. Hay artículos científicos publicados como para hacer cientos de entradas de blog en los que se encuentra irremisiblemente, que tras un daño cerebral el paciente sigue recuperándose a lo largo de todo el primer año, y la experiencia clínica me ha mostrado que nunca es tarde o que no hay límite de tiempo para tratar de llevar a cabo una intervención sobre cualquier paciente. Esto no quiere decir que una intervención tardía vaya tener efectos milagrosos, pero sí que se pueden ajustar algunas conductas, emociones, o dificultades motoras en la realización de tareas cotidianas en pacientes que  nunca han pasado por un servicio de rehabilitación.

Como soy neuropsicólogo, resaltaré los déficits cognitivos que aparecen tras un ictus (aunque sin detalles) y que una y otra vez son los olvidados cuando se habla de esta patología. Lo común en la prensa, o en la mayoría de los servicios de salud públicos españoles, suele ser que nos cuenten que tras un ictus los pacientes muestran algún tipo de paresia, plejia o alguna alteración en el lenguaje porque generan grandes dificultades, necesidades y dependencia en los pacientes, por lo que es muy importante recibir atención por parte de un fisioterapeuta o un logopeda, esto es cierto, y no puedo estar más de acuerdo. Sin embargo, ¿acaso las alteraciones del pensamiento, de la atención, de la memoria, del razonamiento, o los problemas emocionales y conductuales no generan dificultades en el paciente o no son significativas? Pues claro que son significativas, y muy discapacitantes, y si las unes con las alteraciones motoras y del lenguaje, pues más todavía. De ahí la importancia del trabajo interdisciplinar. Traten ustedes de imaginarse cómo puede ser vivir sin acordarse de lo que has hecho a lo largo del día de hoy, de lo de ayer ni hablamos, o de las conversaciones que has tenido, de la gente nueva que puedas haber conocido, de si tu hermano ha tenido un hijo o cómo se llama este. Flaco favor se le hace a la atención al daño cerebral cuando no se mencionan estos déficits. O incluso, perdón por si puedo ofender a alguien con este ejemplo, que te ofrezcan rehabilitación para los déficits motores para que puedas volver a caminar, pero no eres capaz de recordar hacia dónde caminas, qué recado estabas haciendo…

En definitiva, tras un ictus es altamente recomendable pasar por la consulta de un neuropsicólogo, ya que existe la posibilidad de que se hayan producido alteraciones en las funciones cognitivas. Incluso en ictus de menor gravedad pueden aparecer alteraciones o déficits que generen alguna dificultad en el día a día del paciente, y que no sean visibles a simple vista pero que un profesional puede detectar y ayudar a paliarlos. Una vez en la consulta, el neuropsicólogo llevará cabo una exploración exhaustiva del funcionamiento cognitivo del paciente, y en función de los resultados lo orientará a él y a su familia sobre el camino a recorrer.

  Fdo: http://www.neurobase.es

Anuncios

Acerca de neurobase

http://www.neurobase.es
Esta entrada fue publicada en Accidente cerebrovascular y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a ACCIDENTE CEREBROVASCULAR, ICTUS, DERRAME, APOPLEJÍA…

  1. neuritas dijo:

    Reblogueó esto en y comentado:
    Para conocer más sobre ICTUS podéis visitar esta página.

    Conviene recordar de vez en cuando cuáles son los síntomas de alarma de un posible ICTUS, ya que la actuación médica debe realizarse cuanto antes.

    Y recordad que los hábitos de vida saludables, como hacer ejercicio de forma regular y la dieta mediterránea son agentes protectores.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s